Una utopía regia

Una niña privilegiada y un intelectual de izquierda se aparecen en el imaginario (a.k.a. el grupo de WhatsApp) del círculo del poder político y económico de Nuevo León. No creerás lo que pasó después…

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Corren aires tóxicos de verano en la ciudad de San Pedro Garza García. Es el 2020, se cumplen dos años de la aplastante victoria electoral de Andrés Manuel López Obrador. La elección para gobernador de Nuevo León está a la vuelta de la esquina. Y los hombres del poder político y económico del estado están inquietos.

La más reciente encuesta de opinión pública arroja resultados confusos y desconcertantes. El malestar regio es fundado, pero no les queda claro por qué. A pesar de que los ingresos del estado siguen creciendo, la calidad de vida de los regiomontanos sigue disminuyendo. La contaminación del aire está incontrolable. El tráfico vehicular es una constante. El boom inmobiliario sólo tiene contentos a inversionistas, desarrolladores y a los fanáticos de SkyscraperCity Monterrey.

La inquietud de los hombres de poder no es gratuita ni fortuita. Para colmo, la nieta de uno de ellos participó activamente en las marchas de #YoRespiroMty porque, como muchas otras niñas y niños, sufrió de una infección respiratoria aguda a causa de la mala calidad del aire. Por suerte (o por privilegio), la trataron muy bien en Houston, salió sana y salva, pero el caso consternó a los círculos sociales más privilegiados de Nuevo León. Se volvió tema de martecitos, carnes asadas, bodas e inauguraciones de todo tipo de actividades culturales y empresariales. Muchos padres de familia de la élite consideraron salir de la ciudad, como lo hicieron en 2010 por la violencia, pero ahora como exiliados por la contaminación.

El tema de la nieta caló más hondo en su propia fiesta de cumpleaños. Mientras los fotógrafos de la revista Quién y del suplemento Sierra Madre hacían “su agosto” ante la presencia de las familias más poderosas de Monterrey, la organizadora del cumpleaños tomó el micrófono para solicitar la atención de los asistentes. La futura heredera de una de las fortunas más acaudaladas del país tenía una sorpresa preparada: con la ayuda de un nutrido grupo de niñas y niños de su colegio, se proyectó una presentación, un Keynote conmovedor con información sobre los efectos de la contaminación del aire. Los adultos primero se enternecieron ante el despliegue de coordinación y declamación infantil, pero después les cayó un veinte muy pesado porque entendieron que el mensaje iba más allá de una tierna presentación con información básica; les estaban pidiendo que actuaran, que hicieran algo al respecto.

Aquella niña privilegiada había logrado sembrar en los hombres de poder lo que ningún medio de comunicación, informe, paper, marcha, documental, petición de Change.org o reunión: captar la atención de quienes mueven los hilos. Días después, y con aquella impresión aún fresca, una docena de los empresarios más influyentes del estado de Nuevo León se reunieron en la sucursal sampetrina del restaurante San Carlos. Quedaron de ir a cenar cortes y vinos caros para hablar de temas importantes.

La reunión se dio tras una acalorada discusión en su grupo de WhatsApp. Entre reenvíos de videos de Gilberto Lozano acusando una conspiración migratoria de corte bolivariana y montajes mañosos de la crisis en Venezuela, los hombres de poder “bromearon” con la posibilidad de empujar la escisión de Nuevo León de la República Mexicana. Sin embargo, la ilusión independentista se esfumó abruptamente cuando apareció en la conversación un video misterioso, un fragmento de una entrevista con Humberto Beck...

Beck, figura marginal en el ecosistema de contenidos que consume la élite de Monterrey, un regio exiliado en el Colegio de México, fundador de Horizontal, coeditor del libro El futuro es hoy. Ideas radicales para Mexico, intelectual de izquierda, sin querer, amplió los horizontes de los hombres más poderosos del norte del país.

— «A huevo cabrón».
— «¿Cómo no se nos ocurrió antes?».

Aunque aparentemente mantienen una buena relación con el gobierno federal, la verdad es que detestan los modos de López Obrador. No se hayan con él, ni siquiera –o, mejor dicho, mucho menos– con el vínculo de Alfonso Romo. Leen la reimpresión en español del Wall Street Journal que publica El Norte y las columnas de opinión del círculo fifí. Ahí no encuentran nada positivo. Al contrario, AMLO personifica el retroceso. El desprecio no sólo es estratégico, también es por cuestiones personales: no es uno de ellos, nunca lo ha sido y nunca lo será. A pesar de todo, el gobierno federal sigue manteniendo el apoyo popular. No entienden por qué y no han podido descifrar cómo hacerle frente a lo que se perfila como un periodo de personalización del poder.

Y así, entre voicenotes de más de un minuto y una cascada de emojis de todo tipo, los hombres (porque son, en efecto, hombres) que mueven los hilos político-económicos en el estado decidieron dar un “golpe de timón” para llegar a un acuerdo improbable: la única manera de hacerle frente a AMLO es, por increíble que parezca, rebasándolo por la izquierda. Con una maroma de alto nivel de complejidad, el grupo de poder entendió que había llegado el momento, como ya lo habían hecho antes, de jugar a los disfraces. Si el Grupo Monterrey ya había jugado al “estado de bienestar” privado, con una serie de apoyos crediticios y de vivienda para contener cualquier indicio de organización o levantamiento sindical de los trabajadores regios, ¿por qué esta versión 2020 del Group Chat Monterrey no habría de jugar al “Green New Deal” con una “nueva agenda urbana” de izquierda?

Para el segundo carajillo, el consenso era total. Afuera, en el estacionamiento, escoltas en camionetas blindadas aguardaban pacientemente. Al interior del San Carlos, se comenzó a esbozar el nuevo manifiesto de “gobernanza” para el Área Metropolitana de Monterrey; efectivamente, la acción de mover los hilos (o, lo que es lo mismo, ‌ghostgoverning). A los empresarios se les iluminaron los ojos, habían dado con la ecuación perfecta para resolver dos problemas en un movimiento: por un lado, comenzar a resolver el tema de la calidad del aire y, de paso, iniciar con el reordenamiento del caos de la ciudad; por otro, adueñarse de una agenda de ciudad de izquierda que, en teoría, sirva de contrapeso práctico e ideológico a la 4T. Nada más fifí que un consenso cupular para transitar, brusca pero ordenadamente, hacia una agenda urbana de izquierda que salve a Nuevo León de los males modernos provocados –qué ironía– por su éxito industrial y financiero. Claro, cediendo poquitos privilegios pero manteniendo las riendas del poder.

A continuación y en exclusiva, presentamos una selección de los puntos más destacados y radicales desarrollados en lo que hoy se conoce como “el Acuerdo de San Carlos”. Si de algo sirvieron los foros, pláticas y talleres sobre urbanismo y ciudad organizados en los últimos años en Monterrey, aquí debería medio plasmarse a nivel de utopía:

El nuevo paradigma de la movilidad

  • El gobierno del estado replanteará la dinámica de responsabilidades públicas y privadas de la movilidad en el Área Metropolitana de Monterrey (AMM). En lo que respecta al cuidado, mejoramiento y creación de vialidades, se invertirán los papeles. Por decreto (aún falta explorar la justificación mediática y el marco legal necesario para llevarlo acabo), el estado cederá la concesión de las vialidades destinadas al automóvil particular a privados bajo un nuevo esquema porcentual: el 20 por ciento del volumen de vialidades existentes y futuras se destinará al uso particular del automóvil, en donde los concesionarios administrarán su uso a modo de suscripción con un cobro que incluye a) una cuota mensual de circulación, b) un cargo adicional de congestión y c) un impuesto por contaminación, dependiendo de los niveles de toxicidad que presente el automóvil en su respectiva verificación vehicular obligatoria.

  • El 80 por ciento de vialidades existentes y futuras serán destinadas para el transporte público masivo. Es decir, se aplicará una nueva lógica que velará por los intereses de la mayoría. El estado retoma su responsabilidad para proveer el servicio de transporte público al mayor número de personas posible. No sólo eso, se establece la obligatoriedad para iniciar un proceso de transformación de unidades de combustibles fósiles a vehículos eléctricos. El presupuesto antes destinado a la repavimentación, construcción de viaductos elevados, puentes y demás infraestructura vial ligada al automóvil particular, será reinvertido para adquirir una nueva flota de autobuses eléctricos para ampliar, de inicio, en un 100 por ciento la flota de unidades existentes con nuevas rutas de servicio y nodos de transbordo en sitios estratégicos ubicados en las periferias más marginadas del AMM.

  • Se iniciará de inmediato con la remoción de la mayoría de los puentes peatonales del AMM y se crearán cruces peatonales a nivel de calle. Además, se pondrá en marcha un concurso de diseño para estandarizar, dignificar y mejorar la infraestructura de espera en paradas de camiones urbanos (espacios seguros, accesibles, cómodos y con sombra).

 
Nunca más esto.

Nunca más esto.

Todo ilógico esto.

Todo ilógico esto.

 

Reconversión de espacios

  • Los locales de plazas comerciales que tengan más de 8 meses desocupados serán reconvertidos en “sucursales” intermedias de oficina. Las empresas con más de 50 empleados estarán obligadas a realizar una encuesta de traslado de sus trabajadores; con esa información, se seleccionará al personal que realice los traslados más largos de casa-oficina para reubicarlos en estos espacios reconvertidos, esto con el fin de acortar sus distancias. En un inicio, se creará un fondo de apoyo para amortiguar el primer mes de renta del local de las empresas que necesiten dos o más locales para reubicar a sus trabajadores en sucursales intermedias. Para incentivar esta iniciativa, el estado trabajará en una serie de beneficios fiscales para aquellos locatarios y empresas que participen en este esquema de reconversión de espacios.

  • Se abrirá una convocatoria para que dueños de terrenos y lotes baldíos cedan temporalmente su propiedad para el disfrute público. Es decir, todos los terrenos subutilizados de la ciudad podrán ser reconvertidos en espacios públicos (pequeños parques, áreas de convivencia vecinales, canchas deportivas, etc.). Se invitará a estudiantes y despachos de arquitectura para que diseñen e intervengan los terrenos de manera sustentable, con materiales reciclados que no modifiquen las condiciones del terreno “prestado”. De igual manera, todos los terrenos y propiedades del estado que estén en desuso, o que no se planee utilizar en un futuro cercano, estarán disponibles para su uso temporal bajo el mismo esquema.

  • Comenzará el proyecto más ambicioso de dignificación de banquetas del que se tenga registro en una zona metropolitana del país. Ampliación y accesibilidad universal como ejes de esta reconversión. No sólo eso, estará acompañado de igual manera de un programa de arborización que duplique, de inicio, el número de árboles en el AMM para proveer de sombra, oxígeno e incluso de frutos.

Nuevas macro-prioridades

  • Todas las inversiones públicas que equivalgan al costo de ampliar el metro de la ciudad, o de construir nuevas líneas o de iniciar con proyectos de movilidad que muevan a un número considerable de personas, serán detenidas para analizar su conveniencia.

  • Se suspenderá todo estudio o propuesta de construcción de vialidades elevadas en el Área Metropolitana de Monterrey. La inversión destinada anteriormente a ese propósito, será canalizada para modernizar, actualizar o crear nueva información o data del AMM para la toma de decisiones.

  • Se abrirá una convocatoria pública para concursar propuestas encaminadas al cuidado del agua en zonas urbanas: desde sistemas de captación pluvial en hogares, hasta replantear la conveniencia de la canalización del agua.

Y pues ya con eso tenemos, ¿o querían más?


Para aquellas personas a las que se les dificulta el sarcasmo, este texto es una ficción maquiavélica que no, repito, no tiene la intención de sembrarle ideas locas al empresariado regio.

Si acaso, es una ficción triste que asume que la única posibilidad de cambio radical en Nuevo Léon es con la anuencia del poder empresarial. Un paternalismo y una dependencia muy extraña que impone realidades.

[El video es un fragmento tomado del programa “Todas las personas”, conducido por Roberto Castillo.]

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