Resolviendo la crisis del agua, gota a gota

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En Latinoamérica 77 millones de personas tienen problemas de acceso al agua de acuerdo con el Consejo Mundial del Agua. Las mega-ciudades de la región, como Sao Paulo en Brasil con más de 20 millones de habitantes, enfrentan el reto de desarrollar una solución para el problema que está tocando a sus puertas.

En el caso de la Ciudad de México, en 10 años el suministro del agua del acuífero de la metrópoli quizá se acabe. Es una de las ciudades más grandes del mundo y sin un suministro de agua subterránea tendrá que luchar para proveer del líquido a sus más de 20 millones de habitantes.

La ciudad se ha hundido 10 metros en un siglo debido a la sobre explotación de sus acuíferos. Sorprendentemente, alrededor del 40 por ciento del agua que es distribuida por medio de este laberinto de tuberías, se pierde en fugas. Se trata de una crisis que organizaciones como Isla Urbana están tratando de solucionar con una pequeña y simple solución que solo cuesta 500 dólares. Si cada casa de la ciudad instalara su sistema, el 50 por ciento del suministro del agua que necesita sería abastecido por el agua de lluvia.

“Es un proyecto ambicioso. Estamos tratando de implementar la recolección del agua como una alternativa para los problemas de escasez que tenemos en la Ciudad de México”, dice Hiram García, uno de los fundadores de Isla Urbana.


Datos

  • 22,000,000 de personas viven en la Ciudad de México
  • 2025 es el año en que el suministro de agua de los acuíferos de la Ciudad de México quizá se acabe
  • 40 por ciento del agua para uso y consumo se pierde en fugas en las tuberías 
  • 10 metros es lo que se ha hundido la Ciudad de México en un siglo debido a la sobre explotación de sus acuíferos  
  • 1/3 de las casas en la Ciudad de México no tiene acceso regular al agua 

Fuente: Isla Urbana y H2OMX


1,700 sistemas instalados

Isla Urbana está conformada por seis jóvenes profesionales de diferentes disciplinas. Hay un antropólogo, un especialista en urbanismo, dos diseñadores industriales y dos ingenieros, uno civil y otro ambientalista. Este último es García uno de los Leaders of Tomorrow (Líderes del mañana) que asistió al Simposio de Saint Gallen, Suiza. El sistema de Isla Urbana usa agua que generalmente corre por los techos y se desperdicia, le da un pre-tratamiento y luego almacena el líquido en una cisterna existente o la organización construye un almacén de agua alternativo. El agua es desinfectada y filtrada durante el bombeo para distribución final. Por ello cada sistema cuesta solo 500 dólares.

Ellos trabajan principalmente en las colonias o vecindarios en el sur de la Ciudad de México donde los problemas de suministro de agua son más urgentes, de acuerdo a García. El ingeniero dice que están trabajando en 15 estados alrededor de todo México. Isla Urbana ha instalado poco más de 1,700 sistemas.

Isla Urbana no está sola: muchas ideas están surgiendo para solucionar los problemas de escasez de agua. Orbital Systems, una start-up sueca que empezó enfocándose en tecnología espacial, desarrollaron lo que ellos llaman “la ducha del futuro”. Mehrdad Mahdjoubi, jefe ejecutivo y cofundador del proyecto, dice que la tecnología que desarrollaron permite ahorrar miles de litros de agua al año y más de un 80 por ciento en energía. Su sistema recicla constantemente el agua que originalmente iría a las tuberías y garantizan que el agua es incluso más limpia que antes de caer de la regadera.

960,000 litros ahorrados

“Las duchas están conectadas a la nube, así que puedes ver tu ahorro en tu teléfono. Y es muy cool ver tus ahorros incrementando”, dice Mahdjoubi. El creador del proyecto mencionó que cuando la ducha era un prototipo podían ahorrar más de 100,000 litros de agua en menos de dos meses. En el sitio web de Orbital Systems hay un registro de cuánta agua ha ahorrado el proyecto: más de 960,000 litros.

La ducha del futuro está en su fase de comercialización y solo se vende en Suecia, es un poco cara –entre los 3,200 y los 4,000 euros– y es por ello que ayudará a resolver los problemas de países más ricos con problemas de escasez de agua en vez de resolver los de países como México o Brasil. Para Mahdjoubi hay tres mercados potenciales: “Alemania y Dinamarca que son los países con los precios más altos de agua y energía. Y luego tenemos California, donde ha habido una tremenda sequía. Luego está el Medio Oriente donde hay algunos países que inclusive están empezando a desalinizar el agua”.

Para Mahdjoudi es un placer ver cómo un proyecto que empezó como algo puramente teórico, puede servir para solucionar un problema. “Me apasiona trabajar en algo que puede cambiar el mundo. Lo que deseo es que en el futuro miremos atrás en cómo solíamos hacer las cosas y riamos”, dice con una sonrisa en el rostro.

 

Reportaje originalmente publicado en la revista del Simposio de Saint Gallen, Suiza