Blendle, la app que puso de acuerdo a la industria periodística holandesa

Hace unos días leí en Medium –la plataforma de publicación fundada por Evan Williams y Biz Stone, mejor conocidos por darnos servicios como Twitter– una entrada que me enganchó desde el título: “The Dutch revolution in journalism: all newspapers behind one paydike”. El futuro del periodismo y los retos que enfrenta en el presente son temas que me interesan desde hace un buen tiempo, específicamente me inmerso en aquellos que hablen de la exploración de nuevos formatos que mejoren la experiencia de lectura.

Pero esta entrada me atrapó todavía más cuando leí la introducción: “Blendle es una pequeña startup holandesa de periodismo, fundada por dos 27-añeros”… y en ese momento hice una pausa, la edad retumbó en mi cabeza porque este año cumplo 30 y estoy en esa actitud de cuestionarme todo lo que he hecho hasta ahora en mi vida profesional (pero eso es otro tema). 

¿Qué es lo que está pasando en Holanda en términos de innovación periodística? Aquí está el ejemplo más reciente de dos 27-añerosAlexander Klöpping y Marten Blankesteijn, que junto a otros amigos geeks lograron crear con código y una visión fuera del molde, la app en la que toda publicación holandesa –impresa y digital– quiere estar. 

Confieso que en algún punto pensé que estaría por leer otro artículo más sobre algún proyecto similar a Buzzfeed, Gawker, Upworthy o, en el peor de los casos, The HuffingtonPost. Pero no. Con un lema como “el iTunes del periodismo”, claramente el equipo de Blendle no descubrió el hilo negro, simplemente adaptaron un modelo ya probado para el consumo de canciones en un ambiente tipo newsstand. Se dice fácil, sin embargo, la idea de que un par de vienteañeros pongan de acuerdo a prácticamente toda la industria periodística de un país eso es algo que no se ve todos los días. 

“Holanda será el primer país del mundo en donde todos los artículos de todos los periódicos y todas las revistas importantes estarán disponibles en una misma web app, con un mismo paywall y donde los usuarios sólo tendrán que pagar por los artículos que lean”, dice Alexander Klöpping en su artículo.

Blendle está en su fase Beta pero es un proyecto que está vivo y que está sucediendo en el mismo país que en 2013 nos sorprendió con Des Correspondent, un innovador proyecto periodístico que emergió de una espectacular campaña de crowdfunding: en tan solo 8 días, el joven editor Rob Wijnberg (nacido en 1982) logró recaudar más de 1 millón de euros de 15 mil donadores. Nada mal para una plataforma en línea con una iniciativa y oferta periodística que no existía, pero que prometía "enfocarse en dar contexto, análisis, reportajes de investigación y en el tipo de historias que tienden a escapar de los medios mainstream".

Para quienes formamos parte de (entreparéntesis), la visión, los riesgos que han tomado y la innovación que caracterizan a Blendle y Des Correspondent, son inspiradores, tanto en el fondo como en la forma.  


En la página de Blendle, las fotos de Klöpping y Blankesteijn aparecen junto a la de una docena de adultos jóvenes que forman parte del equipo. Ninguno aparenta más de 27 años de edad. En la escueta descripción debajo de sus fotografías se lee “Eindbaas”, que en español se traduce como “jefe”. 

Antes de imaginarnos si es factible un Blender a la mexicana, vale la pena aclarar y dar un poco de contexto sobre el escenario holandés.

Holanda es un país de 16.8 millones de habitantes con índices altísimos de alfabetismo (99%, mujeres y hombres). La media de edad es de 41.8 años. Entre los cuatro periódicos más grandes del país (De Telegraaf, Metro, Sp! Ts y AD) suman poco más de 2 millones de ejemplares de circulación diaria.

Es un país completamente conectado. Según un estudio que analizó el comportamiento de los lectores holandeses, "el consumo de noticias ha evolucionado hacia una actividad multimedia" y gran culpa de esto lo tiene la penetración de las tablets: 6.8 millones de holandeses tienen una.  

Con una sociedad acostumbrada a leer noticias en papel, web, móvil y tablet, solo hacía falta un proyecto como Blendle... pero sobre todo porque buena parte de los periódicos y revistas en ese país ofrecen su contenido detrás de un paywall. Esta es solo una de las condiciones que habría que tomar en cuenta para pensar en la posibilidad de llevar un modelo similar en otro lado: la voluntad de los periódicos y revistas para sumarse con su contenido (canciones = artículos, en el modelo adaptado de iTunes) en un proyecto de este tipo. 

Para saber más detalles sobre Blendle, le envíe algunas preguntas a uno de sus fundadores, Marten Blankesteijn. 


(entreparéntesis) En el proceso de negociación con la industria periodística holandesa, cuando hablaron de la posibilidad de incluir todo su contenido en un solo lugar, ¿cuáles fueron sus preocupaciones más comunes? ¿En qué estuvieron todos de acuerdo?

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Marten Blankesteijn: La primera reacción de algunos editores fue la siguiente: Blendle está tan padre que perderemos suscriptores. Sin embargo provocará lo contrario: gracias a Blendle, el número de suscriptores se incrementará. Los suscriptores pueden leer sus propios periódicos sin costo adicional en Blendle, así que permanecerán con ese estatus de suscriptor (pagar por cada artículo individual es más caro). Y cuando nos damos cuenta que alguien está gastando mucho dinero comprando artículos de un periódico en particular, nuestro equipo le enviará una oferta para que se convierta en suscriptor de ese periódico. Eso ya ocurre en la versión Beta de Blendle: lectores jóvenes de pronto han descubierto que cierto periódico o revista que nunca antes habían leído les ofrece contenido de gran calidad, y por ello comienzan a comprar muchos artículos y se dan cuenta de que es es más barato convertirse en suscriptores. 

(  ) Tengo entendido que cada nota periodística tiene un precio. ¿Ese precio lo establece cada publicación o se negoció un costo promedio por artículo? ¿Cuál fue el criterio que usaron para darle a un artículo un menor o mayor precio? ¿Cuánto de ese dinero que paga un lector va para la publicación y cuánto para ustedes en Blendle?

MB: Cada publicación puede establecer dos precios: uno para artículos cortos y otro para artículos extensos. Ellos mismos pueden definir lo corto o largo de un artículo al fijar un límite de palabras. El 70 por ciento de lo que paga un usuario va directo a la publicación, el 30 por ciento restante va para nosotros. 

(  ) Lo que más me agrada de la idea de Blendle es que el contenido es lo estelar, pero sabemos que los anunciantes juegan un rol importante en los ingresos de los periódicos por la venta de espacios publicitarios. ¿Negociaron también con la industria de la publicidad para crear este “iTunes del periodismo”? 

MB: No, no estuvieron involucrados. Puedes ver los anuncios mientras navegas por Blendle, pero no puedes darles click. Sólo nos enfocamos en el contenido y no quisimos molestar con anuncios a la gente que está pagando por leer artículos.

Así se ve el timeline de Blender en una computadora, desplegando artículos de todos los periódicos. Imagen: denieuwereporter.nl 

(  ) ¿Cuáles son las condiciones “mínimas” que debe tener un país para poder implementar un modelo como el de Blendle? ¿Tiene que ver con el tamaño de la población? ¿La unidad de la industria editorial? ¿El alcance que tenga la crisis en los medios?

MB: El tamaño de la población por supuesto que importa: 50 millones de personas es más interesante qué resolver en comparación de una población de 1 millón, pero la voluntad de la industria editorial es también muy importante. Spotify está padre porque puedes encontrar casi cualquier cosa que estés buscando, y pasa lo mismo con Blendle: si muchos de los periódicos y las revistas más importantes no están disponibles, se acaba la diversión. Así que estamos buscando implementar Blendle en países donde el sector periodístico esté abierto a la innovación.

(  ) ¿Tienen planes de incluir en el futuro la integración de artículos multimedia con video, audio y gráficos animados en la experiencia de lectura de Blendle? 

MB: Si las publicaciones presentan de esa manera su contenido, nosotros nos aseguraremos de que eso sea posible de ver en Blendle. Somos una tienda que pone en venta lo que sea que los editores nos envíen. 

(  ) Sé que están todavía en la fase Beta, pero con la experiencia que tienen acumulada hasta el momento, ¿podrían decir que las audiencias jóvenes sí leen pero que no estaban “bien servidas” con un formato de lectura que les apeteciera? En otras palabras, ¿acaso el problema en el consumo de noticias –y el precio que hay que pagar para poder leerlas– no es el contenido sino el formato?

MB: Definitivamente el problema es el formato. Cada vez que mostramos la versión Beta a los editores, ellos se dan cuenta de que Blendle puede hacer que la gente que nunca antes había pagado por periodismo, pague. Les hemos dicho que hay tres grupos de consumidores de periódicos: el grupo de personas que es fan de un cierto periódico (quienes están felices porque cuentan con una suscripción); también está el grupo que está dispuesto a comprar periódico de vez en cuando (también es un grupo de consumidores felices que están dispuestos a ir a un quiosco o revistería); y, por último, está el grupo de personas que únicamente quiere leer los mejores artículos, sin importar qué medio lo publicó. Ese grupo no está bien servido en estos momentos y hemos convencido a los editores de que pueden hacer mucho dinero enfocándose en ellos. Y en Blendle los vamos a ayudar a lograrlo.  

Blendle es una red social inteligente, en donde los usuarios pueden recomendar artículos entre ellos, con un buscador astuto (puedes recibir una alerta cuando un artículo con un tema relacionado a tu interés es publicado) y puedes navegar a través de ella por todos los periódicos. Siempre encontrarás artículos interesantes y, así como sucede con iTunes o Spotify, a la gente no le importa pagar si a cambio reciben un producto sencillo que les da exactamente lo que quieren. 

(  ) Así que la moraleja es… tómense unas cuántas cervezas con su grupo de amigos creativos para crear algo que cambie su entorno, ¿no es así?

MB: Si, justo eso fue lo que hicimos :)